Somos una Agencia de Branding en Cádiz que crea marcas con acento: marcas con identidad, con carácter, con dirección. Diseñamos y activamos marcas que conectan con las personas y se posicionan con claridad.

Últimos proyectos

Tiempo estimado: 4 min.

Diseñar identidad desde el oficio: la identidad visual de Pescadería A. Martín

Escrito por

Apolo. Propulsora de Marcas

La identidad visual de Pescadería A. Martín no nace de una búsqueda estética aislada, sino de una pregunta previa: ¿cómo se representa visualmente un oficio con historia sin disfrazarlo?

El diseño debía respetar lo que ya existía, reinterpretarlo y dotarlo de un sistema coherente, preparado para convivir con el producto real, el espacio físico y los nuevos canales digitales. Una identidad que no compitiera con el pescado, sino que lo acompañara.

Tipografía a medida: carácter, equilibrio y oficio

El punto de partida tipográfico fue claro: el logotipo anterior comunicaba funcionalidad, pero no terminaba de reflejar el peso del apellido, la historia ni el saber hacer que hay detrás de A. Martín. Por eso se trabajó una tipografía a medida, inspirada en trazos de pluma de punta plana, con un grosor constante y sin ornamentos innecesarios. Redibujando cada letra para transmitir la esencia pero desde una construcción correcta.

Esta decisión aporta firmeza, elegancia y atemporalidad. Una tipografía que transmite autoridad sin rigidez y tradición sin nostalgia, alineada con el arquetipo de Gobernante y Sabio que define la personalidad de la marca.

Con la nueva propuesta, dimos un paso más. No se trata solo de vender pescado, sino de contar un origen, de reivindicar un apellido que lleva décadas vinculado al mar. Por eso, el logotipo ha evolucionado hacia una pieza más rica en carácter, memoria y profesionalidad técnica, teniendo varios "pesos" dependiendo del punto de comunicación.

El sistema tipográfico de A.MARTÍN combina la fuerza del logotipo artesanal con la elegancia de Optima y la funcionalidad de Acumin. Esta elección refleja el equilibrio entre tradición y contemporaneidad: una marca con raíces profundas en el oficio, pero con la mirada puesta en el presente. Cada tipografía aporta su carácter para construir una identidad visual clara, cercana y con sello propio.

El color: mar, oficio y cercanía

La paleta cromática se construye desde el mar, pero no se queda en lo obvio. Los azules evocan frescura, profundidad y profesionalidad, mientras que los tonos cálidos y de tierra introducen una dimensión humana, cercana y cotidiana.

Es una paleta que huele a mar y a tienda, que conecta el producto con las personas que lo trabajan y lo compran. Funciona tanto en soportes físicos como digitales y permite construir una identidad reconocible, sobria y flexible.

El icono: un sello que guía y firma

Un buen símbolo actúa como sello, como guía y como firma. Vive en etiquetas, en sellos de calidad, en uniformes, en cajas… y ayuda a contar una historia sin necesidad de palabras. Por eso, necesitábamos un icono que hablara de lo que realmente valoramos: el respeto por el producto, el oficio cuidado y la calidad que brilla por sí sola.

El icono del pescado no se concibe como un elemento decorativo, sino como un símbolo funcional. Su diseño remite directamente al oficio y al respeto por el producto: líneas limpias, estructura clara y ausencia de artificios. Un icono que puede vivir solo, sin necesidad de palabras, y que refuerza la idea de marca sólida, cuidada y honesta.

Ilustración del fundador: poner rostro al oficio

El sistema se construye sobre una base sólida, pero se despliega en múltiples registros visuales según el contexto y la pieza. No buscamos una marca rígida, sino un sistema flexible que respire oficio, herencia y sensibilidad visual. Cada recurso gráfico no solo adorna: cuenta una parte de nuestra historia.

La identidad incorpora también la ilustración del fundador como elemento narrativo. No como recurso nostálgico, sino como reconocimiento al origen, al conocimiento transmitido y a la historia que sostiene la marca. Esta ilustración conecta pasado y presente, humaniza la identidad y refuerza la idea de que detrás de cada decisión, cada recomendación y cada pieza seleccionada, hay personas, experiencia y criterio.

Juego de iniciales

Para completar el sistema gráfico, jugamos con la modularidad del logotipo para crear composiciones rítmicas con la A y la M, formando patterns vivos que recuerdan a redes, lonas, cajas serigrafiadas o estampados artesanales. Estos recursos se adaptan a múltiples soportes: desde packaging hasta papelería o interiores. La identidad no se repite: se despliega con ritmo y personalidad.

Texturas inspiradas en el Gyotaku

Otros de los detalles del sistema es el concepto y proceso artesanal del del Gyotaku, la técnica japonesa de impresión con pescado real, para desarrollar fondos, texturas y composiciones que capturan la belleza natural del producto. Estas piezas dan lugar a una estética única: culta pero cercana, delicada pero salada. El pescado no se representa, se imprime. No se ilustra, se honra. Así, esta textura nos ayudó a desarrollar unos patterns inspirados en esta técnica para desarrollar la gama de packaging.

De esta forma conseguimos que la identidad visual de A. Martín no tenga un protagonismo excesivo, sino que se adapte al nivel o al volumen de lo que necesite la marca mostrar. Su valor está en acompañar al producto, ordenar la comunicación y reforzar la percepción de calidad y confianza.

Diseñar desde el oficio implica saber cuándo sumar y cuándo restar. Y en este caso, cada elemento —tipografía, color, icono e ilustración— trabaja al servicio de una marca que no necesita gritar para hacerse notar.

La identidad visual de Pescadería A. Martín no nace de una búsqueda estética aislada, sino de una pregunta previa: ¿cómo se representa visualmente un oficio con historia sin disfrazarlo?

El diseño debía respetar lo que ya existía, reinterpretarlo y dotarlo de un sistema coherente, preparado para convivir con el producto real, el espacio físico y los nuevos canales digitales. Una identidad que no compitiera con el pescado, sino que lo acompañara.

Tipografía a medida: carácter, equilibrio y oficio

El punto de partida tipográfico fue claro: el logotipo anterior comunicaba funcionalidad, pero no terminaba de reflejar el peso del apellido, la historia ni el saber hacer que hay detrás de A. Martín. Por eso se trabajó una tipografía a medida, inspirada en trazos de pluma de punta plana, con un grosor constante y sin ornamentos innecesarios. Redibujando cada letra para transmitir la esencia pero desde una construcción correcta.

Esta decisión aporta firmeza, elegancia y atemporalidad. Una tipografía que transmite autoridad sin rigidez y tradición sin nostalgia, alineada con el arquetipo de Gobernante y Sabio que define la personalidad de la marca.

Con la nueva propuesta, dimos un paso más. No se trata solo de vender pescado, sino de contar un origen, de reivindicar un apellido que lleva décadas vinculado al mar. Por eso, el logotipo ha evolucionado hacia una pieza más rica en carácter, memoria y profesionalidad técnica, teniendo varios "pesos" dependiendo del punto de comunicación.

El sistema tipográfico de A.MARTÍN combina la fuerza del logotipo artesanal con la elegancia de Optima y la funcionalidad de Acumin. Esta elección refleja el equilibrio entre tradición y contemporaneidad: una marca con raíces profundas en el oficio, pero con la mirada puesta en el presente. Cada tipografía aporta su carácter para construir una identidad visual clara, cercana y con sello propio.

El color: mar, oficio y cercanía

La paleta cromática se construye desde el mar, pero no se queda en lo obvio. Los azules evocan frescura, profundidad y profesionalidad, mientras que los tonos cálidos y de tierra introducen una dimensión humana, cercana y cotidiana.

Es una paleta que huele a mar y a tienda, que conecta el producto con las personas que lo trabajan y lo compran. Funciona tanto en soportes físicos como digitales y permite construir una identidad reconocible, sobria y flexible.

El icono: un sello que guía y firma

Un buen símbolo actúa como sello, como guía y como firma. Vive en etiquetas, en sellos de calidad, en uniformes, en cajas… y ayuda a contar una historia sin necesidad de palabras. Por eso, necesitábamos un icono que hablara de lo que realmente valoramos: el respeto por el producto, el oficio cuidado y la calidad que brilla por sí sola.

El icono del pescado no se concibe como un elemento decorativo, sino como un símbolo funcional. Su diseño remite directamente al oficio y al respeto por el producto: líneas limpias, estructura clara y ausencia de artificios. Un icono que puede vivir solo, sin necesidad de palabras, y que refuerza la idea de marca sólida, cuidada y honesta.

Ilustración del fundador: poner rostro al oficio

El sistema se construye sobre una base sólida, pero se despliega en múltiples registros visuales según el contexto y la pieza. No buscamos una marca rígida, sino un sistema flexible que respire oficio, herencia y sensibilidad visual. Cada recurso gráfico no solo adorna: cuenta una parte de nuestra historia.

La identidad incorpora también la ilustración del fundador como elemento narrativo. No como recurso nostálgico, sino como reconocimiento al origen, al conocimiento transmitido y a la historia que sostiene la marca. Esta ilustración conecta pasado y presente, humaniza la identidad y refuerza la idea de que detrás de cada decisión, cada recomendación y cada pieza seleccionada, hay personas, experiencia y criterio.

Juego de iniciales

Para completar el sistema gráfico, jugamos con la modularidad del logotipo para crear composiciones rítmicas con la A y la M, formando patterns vivos que recuerdan a redes, lonas, cajas serigrafiadas o estampados artesanales. Estos recursos se adaptan a múltiples soportes: desde packaging hasta papelería o interiores. La identidad no se repite: se despliega con ritmo y personalidad.

Texturas inspiradas en el Gyotaku

Otros de los detalles del sistema es el concepto y proceso artesanal del del Gyotaku, la técnica japonesa de impresión con pescado real, para desarrollar fondos, texturas y composiciones que capturan la belleza natural del producto. Estas piezas dan lugar a una estética única: culta pero cercana, delicada pero salada. El pescado no se representa, se imprime. No se ilustra, se honra. Así, esta textura nos ayudó a desarrollar unos patterns inspirados en esta técnica para desarrollar la gama de packaging.

De esta forma conseguimos que la identidad visual de A. Martín no tenga un protagonismo excesivo, sino que se adapte al nivel o al volumen de lo que necesite la marca mostrar. Su valor está en acompañar al producto, ordenar la comunicación y reforzar la percepción de calidad y confianza.

Diseñar desde el oficio implica saber cuándo sumar y cuándo restar. Y en este caso, cada elemento —tipografía, color, icono e ilustración— trabaja al servicio de una marca que no necesita gritar para hacerse notar.

Tiempo estimado: 4 min.

Diseñar identidad desde el oficio: la identidad visual de Pescadería A. Martín

Escrito por

Apolo. Propulsora de Marcas

Tiempo estimado: 4 min.

Diseñar identidad desde el oficio: la identidad visual de Pescadería A. Martín

Escrito por

Apolo. Propulsora de Marcas

Tiempo estimado: 4 min.

Diseñar identidad desde el oficio: la identidad visual de Pescadería A. Martín

Escrito por

Apolo. Propulsora de Marcas

Somos una Agencia de Branding en Cádiz que crea marcas con acento: marcas con identidad, con carácter, con dirección. Diseñamos y activamos marcas que conectan con las personas y se posicionan con claridad.

Últimos proyectos

Tiempo estimado: 4 min.

Diseñar identidad desde el oficio: la identidad visual de Pescadería A. Martín

Escrito por

Apolo. Propulsora de Marcas

La identidad visual de Pescadería A. Martín no nace de una búsqueda estética aislada, sino de una pregunta previa: ¿cómo se representa visualmente un oficio con historia sin disfrazarlo?

El diseño debía respetar lo que ya existía, reinterpretarlo y dotarlo de un sistema coherente, preparado para convivir con el producto real, el espacio físico y los nuevos canales digitales. Una identidad que no compitiera con el pescado, sino que lo acompañara.

Tipografía a medida: carácter, equilibrio y oficio

El punto de partida tipográfico fue claro: el logotipo anterior comunicaba funcionalidad, pero no terminaba de reflejar el peso del apellido, la historia ni el saber hacer que hay detrás de A. Martín. Por eso se trabajó una tipografía a medida, inspirada en trazos de pluma de punta plana, con un grosor constante y sin ornamentos innecesarios. Redibujando cada letra para transmitir la esencia pero desde una construcción correcta.

Esta decisión aporta firmeza, elegancia y atemporalidad. Una tipografía que transmite autoridad sin rigidez y tradición sin nostalgia, alineada con el arquetipo de Gobernante y Sabio que define la personalidad de la marca.

Con la nueva propuesta, dimos un paso más. No se trata solo de vender pescado, sino de contar un origen, de reivindicar un apellido que lleva décadas vinculado al mar. Por eso, el logotipo ha evolucionado hacia una pieza más rica en carácter, memoria y profesionalidad técnica, teniendo varios "pesos" dependiendo del punto de comunicación.

El sistema tipográfico de A.MARTÍN combina la fuerza del logotipo artesanal con la elegancia de Optima y la funcionalidad de Acumin. Esta elección refleja el equilibrio entre tradición y contemporaneidad: una marca con raíces profundas en el oficio, pero con la mirada puesta en el presente. Cada tipografía aporta su carácter para construir una identidad visual clara, cercana y con sello propio.

El color: mar, oficio y cercanía

La paleta cromática se construye desde el mar, pero no se queda en lo obvio. Los azules evocan frescura, profundidad y profesionalidad, mientras que los tonos cálidos y de tierra introducen una dimensión humana, cercana y cotidiana.

Es una paleta que huele a mar y a tienda, que conecta el producto con las personas que lo trabajan y lo compran. Funciona tanto en soportes físicos como digitales y permite construir una identidad reconocible, sobria y flexible.

El icono: un sello que guía y firma

Un buen símbolo actúa como sello, como guía y como firma. Vive en etiquetas, en sellos de calidad, en uniformes, en cajas… y ayuda a contar una historia sin necesidad de palabras. Por eso, necesitábamos un icono que hablara de lo que realmente valoramos: el respeto por el producto, el oficio cuidado y la calidad que brilla por sí sola.

El icono del pescado no se concibe como un elemento decorativo, sino como un símbolo funcional. Su diseño remite directamente al oficio y al respeto por el producto: líneas limpias, estructura clara y ausencia de artificios. Un icono que puede vivir solo, sin necesidad de palabras, y que refuerza la idea de marca sólida, cuidada y honesta.

Ilustración del fundador: poner rostro al oficio

El sistema se construye sobre una base sólida, pero se despliega en múltiples registros visuales según el contexto y la pieza. No buscamos una marca rígida, sino un sistema flexible que respire oficio, herencia y sensibilidad visual. Cada recurso gráfico no solo adorna: cuenta una parte de nuestra historia.

La identidad incorpora también la ilustración del fundador como elemento narrativo. No como recurso nostálgico, sino como reconocimiento al origen, al conocimiento transmitido y a la historia que sostiene la marca. Esta ilustración conecta pasado y presente, humaniza la identidad y refuerza la idea de que detrás de cada decisión, cada recomendación y cada pieza seleccionada, hay personas, experiencia y criterio.

Juego de iniciales

Para completar el sistema gráfico, jugamos con la modularidad del logotipo para crear composiciones rítmicas con la A y la M, formando patterns vivos que recuerdan a redes, lonas, cajas serigrafiadas o estampados artesanales. Estos recursos se adaptan a múltiples soportes: desde packaging hasta papelería o interiores. La identidad no se repite: se despliega con ritmo y personalidad.

Texturas inspiradas en el Gyotaku

Otros de los detalles del sistema es el concepto y proceso artesanal del del Gyotaku, la técnica japonesa de impresión con pescado real, para desarrollar fondos, texturas y composiciones que capturan la belleza natural del producto. Estas piezas dan lugar a una estética única: culta pero cercana, delicada pero salada. El pescado no se representa, se imprime. No se ilustra, se honra. Así, esta textura nos ayudó a desarrollar unos patterns inspirados en esta técnica para desarrollar la gama de packaging.

De esta forma conseguimos que la identidad visual de A. Martín no tenga un protagonismo excesivo, sino que se adapte al nivel o al volumen de lo que necesite la marca mostrar. Su valor está en acompañar al producto, ordenar la comunicación y reforzar la percepción de calidad y confianza.

Diseñar desde el oficio implica saber cuándo sumar y cuándo restar. Y en este caso, cada elemento —tipografía, color, icono e ilustración— trabaja al servicio de una marca que no necesita gritar para hacerse notar.

Tiempo estimado: 4 min.

Diseñar identidad desde el oficio: la identidad visual de Pescadería A. Martín

Escrito por

Apolo. Propulsora de Marcas

Tiempo estimado: 4 min.

Diseñar identidad desde el oficio: la identidad visual de Pescadería A. Martín

Escrito por

Apolo. Propulsora de Marcas

Somos una Agencia de Branding en Cádiz que crea marcas con acento: marcas con identidad, con carácter, con dirección. Diseñamos y activamos marcas que conectan con las personas y se posicionan con claridad.

Últimos proyectos

Tiempo estimado: 4 min.

Diseñar identidad desde el oficio: la identidad visual de Pescadería A. Martín

Escrito por

Apolo. Propulsora de Marcas

La identidad visual de Pescadería A. Martín no nace de una búsqueda estética aislada, sino de una pregunta previa: ¿cómo se representa visualmente un oficio con historia sin disfrazarlo?

El diseño debía respetar lo que ya existía, reinterpretarlo y dotarlo de un sistema coherente, preparado para convivir con el producto real, el espacio físico y los nuevos canales digitales. Una identidad que no compitiera con el pescado, sino que lo acompañara.

Tipografía a medida: carácter, equilibrio y oficio

El punto de partida tipográfico fue claro: el logotipo anterior comunicaba funcionalidad, pero no terminaba de reflejar el peso del apellido, la historia ni el saber hacer que hay detrás de A. Martín. Por eso se trabajó una tipografía a medida, inspirada en trazos de pluma de punta plana, con un grosor constante y sin ornamentos innecesarios. Redibujando cada letra para transmitir la esencia pero desde una construcción correcta.

Esta decisión aporta firmeza, elegancia y atemporalidad. Una tipografía que transmite autoridad sin rigidez y tradición sin nostalgia, alineada con el arquetipo de Gobernante y Sabio que define la personalidad de la marca.

Con la nueva propuesta, dimos un paso más. No se trata solo de vender pescado, sino de contar un origen, de reivindicar un apellido que lleva décadas vinculado al mar. Por eso, el logotipo ha evolucionado hacia una pieza más rica en carácter, memoria y profesionalidad técnica, teniendo varios "pesos" dependiendo del punto de comunicación.

El sistema tipográfico de A.MARTÍN combina la fuerza del logotipo artesanal con la elegancia de Optima y la funcionalidad de Acumin. Esta elección refleja el equilibrio entre tradición y contemporaneidad: una marca con raíces profundas en el oficio, pero con la mirada puesta en el presente. Cada tipografía aporta su carácter para construir una identidad visual clara, cercana y con sello propio.

El color: mar, oficio y cercanía

La paleta cromática se construye desde el mar, pero no se queda en lo obvio. Los azules evocan frescura, profundidad y profesionalidad, mientras que los tonos cálidos y de tierra introducen una dimensión humana, cercana y cotidiana.

Es una paleta que huele a mar y a tienda, que conecta el producto con las personas que lo trabajan y lo compran. Funciona tanto en soportes físicos como digitales y permite construir una identidad reconocible, sobria y flexible.

El icono: un sello que guía y firma

Un buen símbolo actúa como sello, como guía y como firma. Vive en etiquetas, en sellos de calidad, en uniformes, en cajas… y ayuda a contar una historia sin necesidad de palabras. Por eso, necesitábamos un icono que hablara de lo que realmente valoramos: el respeto por el producto, el oficio cuidado y la calidad que brilla por sí sola.

El icono del pescado no se concibe como un elemento decorativo, sino como un símbolo funcional. Su diseño remite directamente al oficio y al respeto por el producto: líneas limpias, estructura clara y ausencia de artificios. Un icono que puede vivir solo, sin necesidad de palabras, y que refuerza la idea de marca sólida, cuidada y honesta.

Ilustración del fundador: poner rostro al oficio

El sistema se construye sobre una base sólida, pero se despliega en múltiples registros visuales según el contexto y la pieza. No buscamos una marca rígida, sino un sistema flexible que respire oficio, herencia y sensibilidad visual. Cada recurso gráfico no solo adorna: cuenta una parte de nuestra historia.

La identidad incorpora también la ilustración del fundador como elemento narrativo. No como recurso nostálgico, sino como reconocimiento al origen, al conocimiento transmitido y a la historia que sostiene la marca. Esta ilustración conecta pasado y presente, humaniza la identidad y refuerza la idea de que detrás de cada decisión, cada recomendación y cada pieza seleccionada, hay personas, experiencia y criterio.

Juego de iniciales

Para completar el sistema gráfico, jugamos con la modularidad del logotipo para crear composiciones rítmicas con la A y la M, formando patterns vivos que recuerdan a redes, lonas, cajas serigrafiadas o estampados artesanales. Estos recursos se adaptan a múltiples soportes: desde packaging hasta papelería o interiores. La identidad no se repite: se despliega con ritmo y personalidad.

Texturas inspiradas en el Gyotaku

Otros de los detalles del sistema es el concepto y proceso artesanal del del Gyotaku, la técnica japonesa de impresión con pescado real, para desarrollar fondos, texturas y composiciones que capturan la belleza natural del producto. Estas piezas dan lugar a una estética única: culta pero cercana, delicada pero salada. El pescado no se representa, se imprime. No se ilustra, se honra. Así, esta textura nos ayudó a desarrollar unos patterns inspirados en esta técnica para desarrollar la gama de packaging.

De esta forma conseguimos que la identidad visual de A. Martín no tenga un protagonismo excesivo, sino que se adapte al nivel o al volumen de lo que necesite la marca mostrar. Su valor está en acompañar al producto, ordenar la comunicación y reforzar la percepción de calidad y confianza.

Diseñar desde el oficio implica saber cuándo sumar y cuándo restar. Y en este caso, cada elemento —tipografía, color, icono e ilustración— trabaja al servicio de una marca que no necesita gritar para hacerse notar.

La identidad visual de Pescadería A. Martín no nace de una búsqueda estética aislada, sino de una pregunta previa: ¿cómo se representa visualmente un oficio con historia sin disfrazarlo?

El diseño debía respetar lo que ya existía, reinterpretarlo y dotarlo de un sistema coherente, preparado para convivir con el producto real, el espacio físico y los nuevos canales digitales. Una identidad que no compitiera con el pescado, sino que lo acompañara.

Tipografía a medida: carácter, equilibrio y oficio

El punto de partida tipográfico fue claro: el logotipo anterior comunicaba funcionalidad, pero no terminaba de reflejar el peso del apellido, la historia ni el saber hacer que hay detrás de A. Martín. Por eso se trabajó una tipografía a medida, inspirada en trazos de pluma de punta plana, con un grosor constante y sin ornamentos innecesarios. Redibujando cada letra para transmitir la esencia pero desde una construcción correcta.

Esta decisión aporta firmeza, elegancia y atemporalidad. Una tipografía que transmite autoridad sin rigidez y tradición sin nostalgia, alineada con el arquetipo de Gobernante y Sabio que define la personalidad de la marca.

Con la nueva propuesta, dimos un paso más. No se trata solo de vender pescado, sino de contar un origen, de reivindicar un apellido que lleva décadas vinculado al mar. Por eso, el logotipo ha evolucionado hacia una pieza más rica en carácter, memoria y profesionalidad técnica, teniendo varios "pesos" dependiendo del punto de comunicación.

El sistema tipográfico de A.MARTÍN combina la fuerza del logotipo artesanal con la elegancia de Optima y la funcionalidad de Acumin. Esta elección refleja el equilibrio entre tradición y contemporaneidad: una marca con raíces profundas en el oficio, pero con la mirada puesta en el presente. Cada tipografía aporta su carácter para construir una identidad visual clara, cercana y con sello propio.

El color: mar, oficio y cercanía

La paleta cromática se construye desde el mar, pero no se queda en lo obvio. Los azules evocan frescura, profundidad y profesionalidad, mientras que los tonos cálidos y de tierra introducen una dimensión humana, cercana y cotidiana.

Es una paleta que huele a mar y a tienda, que conecta el producto con las personas que lo trabajan y lo compran. Funciona tanto en soportes físicos como digitales y permite construir una identidad reconocible, sobria y flexible.

El icono: un sello que guía y firma

Un buen símbolo actúa como sello, como guía y como firma. Vive en etiquetas, en sellos de calidad, en uniformes, en cajas… y ayuda a contar una historia sin necesidad de palabras. Por eso, necesitábamos un icono que hablara de lo que realmente valoramos: el respeto por el producto, el oficio cuidado y la calidad que brilla por sí sola.

El icono del pescado no se concibe como un elemento decorativo, sino como un símbolo funcional. Su diseño remite directamente al oficio y al respeto por el producto: líneas limpias, estructura clara y ausencia de artificios. Un icono que puede vivir solo, sin necesidad de palabras, y que refuerza la idea de marca sólida, cuidada y honesta.

Ilustración del fundador: poner rostro al oficio

El sistema se construye sobre una base sólida, pero se despliega en múltiples registros visuales según el contexto y la pieza. No buscamos una marca rígida, sino un sistema flexible que respire oficio, herencia y sensibilidad visual. Cada recurso gráfico no solo adorna: cuenta una parte de nuestra historia.

La identidad incorpora también la ilustración del fundador como elemento narrativo. No como recurso nostálgico, sino como reconocimiento al origen, al conocimiento transmitido y a la historia que sostiene la marca. Esta ilustración conecta pasado y presente, humaniza la identidad y refuerza la idea de que detrás de cada decisión, cada recomendación y cada pieza seleccionada, hay personas, experiencia y criterio.

Juego de iniciales

Para completar el sistema gráfico, jugamos con la modularidad del logotipo para crear composiciones rítmicas con la A y la M, formando patterns vivos que recuerdan a redes, lonas, cajas serigrafiadas o estampados artesanales. Estos recursos se adaptan a múltiples soportes: desde packaging hasta papelería o interiores. La identidad no se repite: se despliega con ritmo y personalidad.

Texturas inspiradas en el Gyotaku

Otros de los detalles del sistema es el concepto y proceso artesanal del del Gyotaku, la técnica japonesa de impresión con pescado real, para desarrollar fondos, texturas y composiciones que capturan la belleza natural del producto. Estas piezas dan lugar a una estética única: culta pero cercana, delicada pero salada. El pescado no se representa, se imprime. No se ilustra, se honra. Así, esta textura nos ayudó a desarrollar unos patterns inspirados en esta técnica para desarrollar la gama de packaging.

De esta forma conseguimos que la identidad visual de A. Martín no tenga un protagonismo excesivo, sino que se adapte al nivel o al volumen de lo que necesite la marca mostrar. Su valor está en acompañar al producto, ordenar la comunicación y reforzar la percepción de calidad y confianza.

Diseñar desde el oficio implica saber cuándo sumar y cuándo restar. Y en este caso, cada elemento —tipografía, color, icono e ilustración— trabaja al servicio de una marca que no necesita gritar para hacerse notar.

Tiempo estimado: 4 min.

Diseñar identidad desde el oficio: la identidad visual de Pescadería A. Martín

Escrito por

Apolo. Propulsora de Marcas

Tiempo estimado: 4 min.

Diseñar identidad desde el oficio: la identidad visual de Pescadería A. Martín

Escrito por

Apolo. Propulsora de Marcas

Tiempo estimado: 4 min.

Diseñar identidad desde el oficio: la identidad visual de Pescadería A. Martín

Escrito por

Apolo. Propulsora de Marcas

Somos una Agencia de Branding en Cádiz que crea marcas con acento: marcas con identidad, con carácter, con dirección. Diseñamos y activamos marcas que conectan con las personas y se posicionan con claridad.

Últimos proyectos

Tiempo estimado: 4 min.

Diseñar identidad desde el oficio: la identidad visual de Pescadería A. Martín

Escrito por

Apolo. Propulsora de Marcas

La identidad visual de Pescadería A. Martín no nace de una búsqueda estética aislada, sino de una pregunta previa: ¿cómo se representa visualmente un oficio con historia sin disfrazarlo?

El diseño debía respetar lo que ya existía, reinterpretarlo y dotarlo de un sistema coherente, preparado para convivir con el producto real, el espacio físico y los nuevos canales digitales. Una identidad que no compitiera con el pescado, sino que lo acompañara.

Tipografía a medida: carácter, equilibrio y oficio

El punto de partida tipográfico fue claro: el logotipo anterior comunicaba funcionalidad, pero no terminaba de reflejar el peso del apellido, la historia ni el saber hacer que hay detrás de A. Martín. Por eso se trabajó una tipografía a medida, inspirada en trazos de pluma de punta plana, con un grosor constante y sin ornamentos innecesarios. Redibujando cada letra para transmitir la esencia pero desde una construcción correcta.

Esta decisión aporta firmeza, elegancia y atemporalidad. Una tipografía que transmite autoridad sin rigidez y tradición sin nostalgia, alineada con el arquetipo de Gobernante y Sabio que define la personalidad de la marca.

Con la nueva propuesta, dimos un paso más. No se trata solo de vender pescado, sino de contar un origen, de reivindicar un apellido que lleva décadas vinculado al mar. Por eso, el logotipo ha evolucionado hacia una pieza más rica en carácter, memoria y profesionalidad técnica, teniendo varios "pesos" dependiendo del punto de comunicación.

El sistema tipográfico de A.MARTÍN combina la fuerza del logotipo artesanal con la elegancia de Optima y la funcionalidad de Acumin. Esta elección refleja el equilibrio entre tradición y contemporaneidad: una marca con raíces profundas en el oficio, pero con la mirada puesta en el presente. Cada tipografía aporta su carácter para construir una identidad visual clara, cercana y con sello propio.

El color: mar, oficio y cercanía

La paleta cromática se construye desde el mar, pero no se queda en lo obvio. Los azules evocan frescura, profundidad y profesionalidad, mientras que los tonos cálidos y de tierra introducen una dimensión humana, cercana y cotidiana.

Es una paleta que huele a mar y a tienda, que conecta el producto con las personas que lo trabajan y lo compran. Funciona tanto en soportes físicos como digitales y permite construir una identidad reconocible, sobria y flexible.

El icono: un sello que guía y firma

Un buen símbolo actúa como sello, como guía y como firma. Vive en etiquetas, en sellos de calidad, en uniformes, en cajas… y ayuda a contar una historia sin necesidad de palabras. Por eso, necesitábamos un icono que hablara de lo que realmente valoramos: el respeto por el producto, el oficio cuidado y la calidad que brilla por sí sola.

El icono del pescado no se concibe como un elemento decorativo, sino como un símbolo funcional. Su diseño remite directamente al oficio y al respeto por el producto: líneas limpias, estructura clara y ausencia de artificios. Un icono que puede vivir solo, sin necesidad de palabras, y que refuerza la idea de marca sólida, cuidada y honesta.

Ilustración del fundador: poner rostro al oficio

El sistema se construye sobre una base sólida, pero se despliega en múltiples registros visuales según el contexto y la pieza. No buscamos una marca rígida, sino un sistema flexible que respire oficio, herencia y sensibilidad visual. Cada recurso gráfico no solo adorna: cuenta una parte de nuestra historia.

La identidad incorpora también la ilustración del fundador como elemento narrativo. No como recurso nostálgico, sino como reconocimiento al origen, al conocimiento transmitido y a la historia que sostiene la marca. Esta ilustración conecta pasado y presente, humaniza la identidad y refuerza la idea de que detrás de cada decisión, cada recomendación y cada pieza seleccionada, hay personas, experiencia y criterio.

Juego de iniciales

Para completar el sistema gráfico, jugamos con la modularidad del logotipo para crear composiciones rítmicas con la A y la M, formando patterns vivos que recuerdan a redes, lonas, cajas serigrafiadas o estampados artesanales. Estos recursos se adaptan a múltiples soportes: desde packaging hasta papelería o interiores. La identidad no se repite: se despliega con ritmo y personalidad.

Texturas inspiradas en el Gyotaku

Otros de los detalles del sistema es el concepto y proceso artesanal del del Gyotaku, la técnica japonesa de impresión con pescado real, para desarrollar fondos, texturas y composiciones que capturan la belleza natural del producto. Estas piezas dan lugar a una estética única: culta pero cercana, delicada pero salada. El pescado no se representa, se imprime. No se ilustra, se honra. Así, esta textura nos ayudó a desarrollar unos patterns inspirados en esta técnica para desarrollar la gama de packaging.

De esta forma conseguimos que la identidad visual de A. Martín no tenga un protagonismo excesivo, sino que se adapte al nivel o al volumen de lo que necesite la marca mostrar. Su valor está en acompañar al producto, ordenar la comunicación y reforzar la percepción de calidad y confianza.

Diseñar desde el oficio implica saber cuándo sumar y cuándo restar. Y en este caso, cada elemento —tipografía, color, icono e ilustración— trabaja al servicio de una marca que no necesita gritar para hacerse notar.

Tiempo estimado: 4 min.

Diseñar identidad desde el oficio: la identidad visual de Pescadería A. Martín

Escrito por

Apolo. Propulsora de Marcas

Tiempo estimado: 4 min.

Diseñar identidad desde el oficio: la identidad visual de Pescadería A. Martín

Escrito por

Apolo. Propulsora de Marcas

Somos una Agencia de Branding en Cádiz que crea marcas con acento: marcas con identidad, con carácter, con dirección. Diseñamos y activamos marcas que conectan con las personas y se posicionan con claridad.

Últimos proyectos

Tiempo estimado: 4 min.

Diseñar identidad desde el oficio: la identidad visual de Pescadería A. Martín

Escrito por

Apolo. Propulsora de Marcas

La identidad visual de Pescadería A. Martín no nace de una búsqueda estética aislada, sino de una pregunta previa: ¿cómo se representa visualmente un oficio con historia sin disfrazarlo?

El diseño debía respetar lo que ya existía, reinterpretarlo y dotarlo de un sistema coherente, preparado para convivir con el producto real, el espacio físico y los nuevos canales digitales. Una identidad que no compitiera con el pescado, sino que lo acompañara.

Tipografía a medida: carácter, equilibrio y oficio

El punto de partida tipográfico fue claro: el logotipo anterior comunicaba funcionalidad, pero no terminaba de reflejar el peso del apellido, la historia ni el saber hacer que hay detrás de A. Martín. Por eso se trabajó una tipografía a medida, inspirada en trazos de pluma de punta plana, con un grosor constante y sin ornamentos innecesarios. Redibujando cada letra para transmitir la esencia pero desde una construcción correcta.

Esta decisión aporta firmeza, elegancia y atemporalidad. Una tipografía que transmite autoridad sin rigidez y tradición sin nostalgia, alineada con el arquetipo de Gobernante y Sabio que define la personalidad de la marca.

Con la nueva propuesta, dimos un paso más. No se trata solo de vender pescado, sino de contar un origen, de reivindicar un apellido que lleva décadas vinculado al mar. Por eso, el logotipo ha evolucionado hacia una pieza más rica en carácter, memoria y profesionalidad técnica, teniendo varios "pesos" dependiendo del punto de comunicación.

El sistema tipográfico de A.MARTÍN combina la fuerza del logotipo artesanal con la elegancia de Optima y la funcionalidad de Acumin. Esta elección refleja el equilibrio entre tradición y contemporaneidad: una marca con raíces profundas en el oficio, pero con la mirada puesta en el presente. Cada tipografía aporta su carácter para construir una identidad visual clara, cercana y con sello propio.

El color: mar, oficio y cercanía

La paleta cromática se construye desde el mar, pero no se queda en lo obvio. Los azules evocan frescura, profundidad y profesionalidad, mientras que los tonos cálidos y de tierra introducen una dimensión humana, cercana y cotidiana.

Es una paleta que huele a mar y a tienda, que conecta el producto con las personas que lo trabajan y lo compran. Funciona tanto en soportes físicos como digitales y permite construir una identidad reconocible, sobria y flexible.

El icono: un sello que guía y firma

Un buen símbolo actúa como sello, como guía y como firma. Vive en etiquetas, en sellos de calidad, en uniformes, en cajas… y ayuda a contar una historia sin necesidad de palabras. Por eso, necesitábamos un icono que hablara de lo que realmente valoramos: el respeto por el producto, el oficio cuidado y la calidad que brilla por sí sola.

El icono del pescado no se concibe como un elemento decorativo, sino como un símbolo funcional. Su diseño remite directamente al oficio y al respeto por el producto: líneas limpias, estructura clara y ausencia de artificios. Un icono que puede vivir solo, sin necesidad de palabras, y que refuerza la idea de marca sólida, cuidada y honesta.

Ilustración del fundador: poner rostro al oficio

El sistema se construye sobre una base sólida, pero se despliega en múltiples registros visuales según el contexto y la pieza. No buscamos una marca rígida, sino un sistema flexible que respire oficio, herencia y sensibilidad visual. Cada recurso gráfico no solo adorna: cuenta una parte de nuestra historia.

La identidad incorpora también la ilustración del fundador como elemento narrativo. No como recurso nostálgico, sino como reconocimiento al origen, al conocimiento transmitido y a la historia que sostiene la marca. Esta ilustración conecta pasado y presente, humaniza la identidad y refuerza la idea de que detrás de cada decisión, cada recomendación y cada pieza seleccionada, hay personas, experiencia y criterio.

Juego de iniciales

Para completar el sistema gráfico, jugamos con la modularidad del logotipo para crear composiciones rítmicas con la A y la M, formando patterns vivos que recuerdan a redes, lonas, cajas serigrafiadas o estampados artesanales. Estos recursos se adaptan a múltiples soportes: desde packaging hasta papelería o interiores. La identidad no se repite: se despliega con ritmo y personalidad.

Texturas inspiradas en el Gyotaku

Otros de los detalles del sistema es el concepto y proceso artesanal del del Gyotaku, la técnica japonesa de impresión con pescado real, para desarrollar fondos, texturas y composiciones que capturan la belleza natural del producto. Estas piezas dan lugar a una estética única: culta pero cercana, delicada pero salada. El pescado no se representa, se imprime. No se ilustra, se honra. Así, esta textura nos ayudó a desarrollar unos patterns inspirados en esta técnica para desarrollar la gama de packaging.

De esta forma conseguimos que la identidad visual de A. Martín no tenga un protagonismo excesivo, sino que se adapte al nivel o al volumen de lo que necesite la marca mostrar. Su valor está en acompañar al producto, ordenar la comunicación y reforzar la percepción de calidad y confianza.

Diseñar desde el oficio implica saber cuándo sumar y cuándo restar. Y en este caso, cada elemento —tipografía, color, icono e ilustración— trabaja al servicio de una marca que no necesita gritar para hacerse notar.

La identidad visual de Pescadería A. Martín no nace de una búsqueda estética aislada, sino de una pregunta previa: ¿cómo se representa visualmente un oficio con historia sin disfrazarlo?

El diseño debía respetar lo que ya existía, reinterpretarlo y dotarlo de un sistema coherente, preparado para convivir con el producto real, el espacio físico y los nuevos canales digitales. Una identidad que no compitiera con el pescado, sino que lo acompañara.

Tipografía a medida: carácter, equilibrio y oficio

El punto de partida tipográfico fue claro: el logotipo anterior comunicaba funcionalidad, pero no terminaba de reflejar el peso del apellido, la historia ni el saber hacer que hay detrás de A. Martín. Por eso se trabajó una tipografía a medida, inspirada en trazos de pluma de punta plana, con un grosor constante y sin ornamentos innecesarios. Redibujando cada letra para transmitir la esencia pero desde una construcción correcta.

Esta decisión aporta firmeza, elegancia y atemporalidad. Una tipografía que transmite autoridad sin rigidez y tradición sin nostalgia, alineada con el arquetipo de Gobernante y Sabio que define la personalidad de la marca.

Con la nueva propuesta, dimos un paso más. No se trata solo de vender pescado, sino de contar un origen, de reivindicar un apellido que lleva décadas vinculado al mar. Por eso, el logotipo ha evolucionado hacia una pieza más rica en carácter, memoria y profesionalidad técnica, teniendo varios "pesos" dependiendo del punto de comunicación.

El sistema tipográfico de A.MARTÍN combina la fuerza del logotipo artesanal con la elegancia de Optima y la funcionalidad de Acumin. Esta elección refleja el equilibrio entre tradición y contemporaneidad: una marca con raíces profundas en el oficio, pero con la mirada puesta en el presente. Cada tipografía aporta su carácter para construir una identidad visual clara, cercana y con sello propio.

El color: mar, oficio y cercanía

La paleta cromática se construye desde el mar, pero no se queda en lo obvio. Los azules evocan frescura, profundidad y profesionalidad, mientras que los tonos cálidos y de tierra introducen una dimensión humana, cercana y cotidiana.

Es una paleta que huele a mar y a tienda, que conecta el producto con las personas que lo trabajan y lo compran. Funciona tanto en soportes físicos como digitales y permite construir una identidad reconocible, sobria y flexible.

El icono: un sello que guía y firma

Un buen símbolo actúa como sello, como guía y como firma. Vive en etiquetas, en sellos de calidad, en uniformes, en cajas… y ayuda a contar una historia sin necesidad de palabras. Por eso, necesitábamos un icono que hablara de lo que realmente valoramos: el respeto por el producto, el oficio cuidado y la calidad que brilla por sí sola.

El icono del pescado no se concibe como un elemento decorativo, sino como un símbolo funcional. Su diseño remite directamente al oficio y al respeto por el producto: líneas limpias, estructura clara y ausencia de artificios. Un icono que puede vivir solo, sin necesidad de palabras, y que refuerza la idea de marca sólida, cuidada y honesta.

Ilustración del fundador: poner rostro al oficio

El sistema se construye sobre una base sólida, pero se despliega en múltiples registros visuales según el contexto y la pieza. No buscamos una marca rígida, sino un sistema flexible que respire oficio, herencia y sensibilidad visual. Cada recurso gráfico no solo adorna: cuenta una parte de nuestra historia.

La identidad incorpora también la ilustración del fundador como elemento narrativo. No como recurso nostálgico, sino como reconocimiento al origen, al conocimiento transmitido y a la historia que sostiene la marca. Esta ilustración conecta pasado y presente, humaniza la identidad y refuerza la idea de que detrás de cada decisión, cada recomendación y cada pieza seleccionada, hay personas, experiencia y criterio.

Juego de iniciales

Para completar el sistema gráfico, jugamos con la modularidad del logotipo para crear composiciones rítmicas con la A y la M, formando patterns vivos que recuerdan a redes, lonas, cajas serigrafiadas o estampados artesanales. Estos recursos se adaptan a múltiples soportes: desde packaging hasta papelería o interiores. La identidad no se repite: se despliega con ritmo y personalidad.

Texturas inspiradas en el Gyotaku

Otros de los detalles del sistema es el concepto y proceso artesanal del del Gyotaku, la técnica japonesa de impresión con pescado real, para desarrollar fondos, texturas y composiciones que capturan la belleza natural del producto. Estas piezas dan lugar a una estética única: culta pero cercana, delicada pero salada. El pescado no se representa, se imprime. No se ilustra, se honra. Así, esta textura nos ayudó a desarrollar unos patterns inspirados en esta técnica para desarrollar la gama de packaging.

De esta forma conseguimos que la identidad visual de A. Martín no tenga un protagonismo excesivo, sino que se adapte al nivel o al volumen de lo que necesite la marca mostrar. Su valor está en acompañar al producto, ordenar la comunicación y reforzar la percepción de calidad y confianza.

Diseñar desde el oficio implica saber cuándo sumar y cuándo restar. Y en este caso, cada elemento —tipografía, color, icono e ilustración— trabaja al servicio de una marca que no necesita gritar para hacerse notar.

Tiempo estimado: 4 min.

Diseñar identidad desde el oficio: la identidad visual de Pescadería A. Martín

Escrito por

Apolo. Propulsora de Marcas

Tiempo estimado: 4 min.

Diseñar identidad desde el oficio: la identidad visual de Pescadería A. Martín

Escrito por

Apolo. Propulsora de Marcas

Tiempo estimado: 4 min.

Diseñar identidad desde el oficio: la identidad visual de Pescadería A. Martín

Escrito por

Apolo. Propulsora de Marcas

Somos una Agencia de Branding en Cádiz que crea marcas con acento: marcas con identidad, con carácter, con dirección. Diseñamos y activamos marcas que conectan con las personas y se posicionan con claridad.

Últimos proyectos

Tiempo estimado: 4 min.

Diseñar identidad desde el oficio: la identidad visual de Pescadería A. Martín

Escrito por

Apolo. Propulsora de Marcas

La identidad visual de Pescadería A. Martín no nace de una búsqueda estética aislada, sino de una pregunta previa: ¿cómo se representa visualmente un oficio con historia sin disfrazarlo?

El diseño debía respetar lo que ya existía, reinterpretarlo y dotarlo de un sistema coherente, preparado para convivir con el producto real, el espacio físico y los nuevos canales digitales. Una identidad que no compitiera con el pescado, sino que lo acompañara.

Tipografía a medida: carácter, equilibrio y oficio

El punto de partida tipográfico fue claro: el logotipo anterior comunicaba funcionalidad, pero no terminaba de reflejar el peso del apellido, la historia ni el saber hacer que hay detrás de A. Martín. Por eso se trabajó una tipografía a medida, inspirada en trazos de pluma de punta plana, con un grosor constante y sin ornamentos innecesarios. Redibujando cada letra para transmitir la esencia pero desde una construcción correcta.

Esta decisión aporta firmeza, elegancia y atemporalidad. Una tipografía que transmite autoridad sin rigidez y tradición sin nostalgia, alineada con el arquetipo de Gobernante y Sabio que define la personalidad de la marca.

Con la nueva propuesta, dimos un paso más. No se trata solo de vender pescado, sino de contar un origen, de reivindicar un apellido que lleva décadas vinculado al mar. Por eso, el logotipo ha evolucionado hacia una pieza más rica en carácter, memoria y profesionalidad técnica, teniendo varios "pesos" dependiendo del punto de comunicación.

El sistema tipográfico de A.MARTÍN combina la fuerza del logotipo artesanal con la elegancia de Optima y la funcionalidad de Acumin. Esta elección refleja el equilibrio entre tradición y contemporaneidad: una marca con raíces profundas en el oficio, pero con la mirada puesta en el presente. Cada tipografía aporta su carácter para construir una identidad visual clara, cercana y con sello propio.

El color: mar, oficio y cercanía

La paleta cromática se construye desde el mar, pero no se queda en lo obvio. Los azules evocan frescura, profundidad y profesionalidad, mientras que los tonos cálidos y de tierra introducen una dimensión humana, cercana y cotidiana.

Es una paleta que huele a mar y a tienda, que conecta el producto con las personas que lo trabajan y lo compran. Funciona tanto en soportes físicos como digitales y permite construir una identidad reconocible, sobria y flexible.

El icono: un sello que guía y firma

Un buen símbolo actúa como sello, como guía y como firma. Vive en etiquetas, en sellos de calidad, en uniformes, en cajas… y ayuda a contar una historia sin necesidad de palabras. Por eso, necesitábamos un icono que hablara de lo que realmente valoramos: el respeto por el producto, el oficio cuidado y la calidad que brilla por sí sola.

El icono del pescado no se concibe como un elemento decorativo, sino como un símbolo funcional. Su diseño remite directamente al oficio y al respeto por el producto: líneas limpias, estructura clara y ausencia de artificios. Un icono que puede vivir solo, sin necesidad de palabras, y que refuerza la idea de marca sólida, cuidada y honesta.

Ilustración del fundador: poner rostro al oficio

El sistema se construye sobre una base sólida, pero se despliega en múltiples registros visuales según el contexto y la pieza. No buscamos una marca rígida, sino un sistema flexible que respire oficio, herencia y sensibilidad visual. Cada recurso gráfico no solo adorna: cuenta una parte de nuestra historia.

La identidad incorpora también la ilustración del fundador como elemento narrativo. No como recurso nostálgico, sino como reconocimiento al origen, al conocimiento transmitido y a la historia que sostiene la marca. Esta ilustración conecta pasado y presente, humaniza la identidad y refuerza la idea de que detrás de cada decisión, cada recomendación y cada pieza seleccionada, hay personas, experiencia y criterio.

Juego de iniciales

Para completar el sistema gráfico, jugamos con la modularidad del logotipo para crear composiciones rítmicas con la A y la M, formando patterns vivos que recuerdan a redes, lonas, cajas serigrafiadas o estampados artesanales. Estos recursos se adaptan a múltiples soportes: desde packaging hasta papelería o interiores. La identidad no se repite: se despliega con ritmo y personalidad.

Texturas inspiradas en el Gyotaku

Otros de los detalles del sistema es el concepto y proceso artesanal del del Gyotaku, la técnica japonesa de impresión con pescado real, para desarrollar fondos, texturas y composiciones que capturan la belleza natural del producto. Estas piezas dan lugar a una estética única: culta pero cercana, delicada pero salada. El pescado no se representa, se imprime. No se ilustra, se honra. Así, esta textura nos ayudó a desarrollar unos patterns inspirados en esta técnica para desarrollar la gama de packaging.

De esta forma conseguimos que la identidad visual de A. Martín no tenga un protagonismo excesivo, sino que se adapte al nivel o al volumen de lo que necesite la marca mostrar. Su valor está en acompañar al producto, ordenar la comunicación y reforzar la percepción de calidad y confianza.

Diseñar desde el oficio implica saber cuándo sumar y cuándo restar. Y en este caso, cada elemento —tipografía, color, icono e ilustración— trabaja al servicio de una marca que no necesita gritar para hacerse notar.

Tiempo estimado: 4 min.

Diseñar identidad desde el oficio: la identidad visual de Pescadería A. Martín

Escrito por

Apolo. Propulsora de Marcas

Tiempo estimado: 4 min.

Diseñar identidad desde el oficio: la identidad visual de Pescadería A. Martín

Escrito por

Apolo. Propulsora de Marcas