Año
2025
Sector
Alimentación
Cliente
Pescadería Antonio Martín
Equipo



La boutique del mar
Pescadería A. Martín evoluciona su identidad a partir de una plataforma de marca construida desde el oficio. El proyecto responde a la necesidad de dotar al negocio de un posicionamiento claro, una narrativa propia y una identidad visual capaz de comunicar experiencia, confianza y criterio en todos sus puntos de contacto.


El rediseño de esta marca no nace de una tendencia estética, sino de una plataforma de marca construida desde el oficio. Antes de diseñar, fue necesario entender qué hacía diferente a A. Martín: la experiencia, el criterio y la confianza que se transmite en cada recomendación.
El propósito de partida —la boutique del mar— guío todas las decisiones formales. Por eso, la identidad evita estridencias y se construye desde la elegancia, la tradición y la claridad.
La tipografía, rediseñada a medida, refleja firmeza y conocimiento; el icono, fruto de la síntesis de las iniciales, actúa como sello de garantía. La paleta cromática remite al mar y al mercado, sin artificios ni recursos superfluos.
La forma aquí no es decorativa.
Es la traducción visual de un posicionamiento: autenticidad, experiencia y compromiso.






















El rediseño de la identidad y la nueva estrategia de marca de Pescadería A. Martín no solo ordena la comunicación del negocio, sino que activa elementos culturales y simbólicos ligados al mundo del pescado y al respeto por el producto. En este contexto, la incorporación del gyotaku —la técnica tradicional japonesa de impresión directa del pez— cumple una función clave dentro del sistema de marca, creando un puente entre tradición y contemporaneidad.
De este modo, junto con los elementos marineros y de ribetes como simil del ticket de mercado, la identidad funciona como un sistema vivo, capaz de transmitir experiencia, cultura y criterio en cada punto de contacto, tanto físico como digital.










Queríamos convertir el oficio en relato de la marca. No se trataba de crear algo nuevo, sino de hacer visible un valor que ya existía y darle una estructura clara y compartible.
Aportamos método, escucha y una mirada externa capaz de ordenar décadas de experiencia en una plataforma de marca coherente. El resultado es una identidad que:
Respeta la historia del negocio.
Refuerza su posicionamiento como referente local.
Aumenta el valor percibido sin perder cercanía.
Sienta las bases para futuras extensiones de marca.
Este proyecto demuestra que cuando la estrategia está bien construida, la forma aparece con naturalidad.





















El rediseño de esta marca no nace de una tendencia estética, sino de una plataforma de marca construida desde el oficio. Antes de diseñar, fue necesario entender qué hacía diferente a A. Martín: la experiencia, el criterio y la confianza que se transmite en cada recomendación.
El propósito de partida —la boutique del mar— guío todas las decisiones formales. Por eso, la identidad evita estridencias y se construye desde la elegancia, la tradición y la claridad.
La tipografía, rediseñada a medida, refleja firmeza y conocimiento; el icono, fruto de la síntesis de las iniciales, actúa como sello de garantía. La paleta cromática remite al mar y al mercado, sin artificios ni recursos superfluos.
La forma aquí no es decorativa.
Es la traducción visual de un posicionamiento: autenticidad, experiencia y compromiso.











El rediseño de la identidad y la nueva estrategia de marca de Pescadería A. Martín no solo ordena la comunicación del negocio, sino que activa elementos culturales y simbólicos ligados al mundo del pescado y al respeto por el producto. En este contexto, la incorporación del gyotaku —la técnica tradicional japonesa de impresión directa del pez— cumple una función clave dentro del sistema de marca, creando un puente entre tradición y contemporaneidad.
De este modo, junto con los elementos marineros y de ribetes como simil del ticket de mercado, la identidad funciona como un sistema vivo, capaz de transmitir experiencia, cultura y criterio en cada punto de contacto, tanto físico como digital.





Queríamos convertir el oficio en relato de la marca. No se trataba de crear algo nuevo, sino de hacer visible un valor que ya existía y darle una estructura clara y compartible.
Aportamos método, escucha y una mirada externa capaz de ordenar décadas de experiencia en una plataforma de marca coherente. El resultado es una identidad que:
Respeta la historia del negocio.
Refuerza su posicionamiento como referente local.
Aumenta el valor percibido sin perder cercanía.
Sienta las bases para futuras extensiones de marca.
Este proyecto demuestra que cuando la estrategia está bien construida, la forma aparece con naturalidad.










Estamos trabajando





