Para el sport rodamos con los propios empleados de Wizzcar como protagonistas del mismo. Para ellos era muy importante mostrar la cercanía y calidad que ellos tienen en su día a día. Eso dificultaba el rodaje al no tratarse de actores profesionales. También era importante que se vieran las instalaciones y la forma de trabajar de Wizzcar en el mismo spot.
Dada las particularidades del proyecto, la idea principal fue utilizar la técnica de romper la cuarta pared, donde el propio equipo de Wizzcar hablaba de forma directa, reflejando así una total transparencia, implicación y profesionalidad. El proyecto contó con algunos figurantes más que hicieron las veces de clientes.